sábado, 25 de diciembre de 2010

ES NAVIDAD




Recuerdo cuando era niña ,los días sin colegio, con los fríos de Madrid, que conjurábamos con  castañas asadas, y  boniatos, con  visitas a la familia y sobre todo a la Plaza Mayor engalanada con el Mercado navideño que aún sigue siendo tradición; las gentes con paquetes y con cestas de Navidad, rebosantes de cosas ricas no usuales en otras temporadas; incluso con pavos vivos bajo el brazo; los aguinaldos de los servidores públicos como el sereno, el cartero,  los bomberos, el sacristán de San Ginés… Aquellos villancicos y  programas radiales en Radio Madrid o Radio Intercontinental.
Los preparativos siempre en torno a la mesa, grandes cenas y grandes comidas, agasajos y a pesar de la  situación politico social de nuestra España, aquel matriarcado que nos reunía siempre bajo las alas protectoras de la madre. No faltaba nadie salvo nuestros difuntos.
La puesta a punto del Belén o pesebre, como me gustaba a mi, y que siempre acababa con figuritas importantes, damnificadas.
En casa no poníamos árbol, aunque empezamos a hacerlo en los setenta más o menos, y reconozco que era un arbolito de plástico.
 Los regalos, ¡cómo no! Y las celebraciones religiosas que no podían faltar, sobre todo en una familia como la mía con efectivos  religiosos y militantes más que notables.
Hasta los más fieros parecían tener mejor cara y una predisposición más bondadosa, todos reíamos más…
Cuando comento estas vivencias a mis hijas siempre me miran con conmiseración, especialmente las más pequeñas, es como si estuviesen leyendo “Cuento de Navidad” de Dickens, algo exótico, lejano en tiempo y espacio.
No es para tanto pues todo esto que les rememoro es de los años sesenta en  España.
 Recuerdo, como olvidarlas, las preguntas sin respuesta, yo era una niña muy curiosa, y mis “por qués” eran  y fueron proverbiales hasta bien entrada en la adolescencia, si tengo que ser sincera jamás han cesado y espero que no cesen por aquella paráfrasis de Goya:”MURIENDO Y APRENDIENDO”; que hago mía.
Aquella manía ,según mi familia, me ha traído disgustos, aunque sobre todo maravillosas oportunidades; "que me quiten lo bailao".
Tengo un hambre gigantesca que jamás se sacia por entender, estudiar, conocer  todo lo que este mundo tan vasto tenga a bien enseñarme; las respuestas a estas cuestiones han sido casi siempre fruto del intercambio de pareceres y de la investigación personal más o menos compleja y no siempre coronada por el éxito.
Espero haber transmitido esta pasión por saber y compartir que forma parte de mi esencia con todos aquellos con quienes he caminado, por largo o  corto tiempo…sería lo mejor  para culminar mi vida.

“Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira, que
no te den la razón los espejos, que te
aproveche mirar lo que miras”

Cuando estudié Teología (católica primero y protestante después) comencé a aprovechar y a afinar la razón; muchas de mis conclusiones no eran en aquel tiempo del agrado de mi “prójimo” (entendiendo  a las personas de proximidad y roce continuo); no obstante  siendo creyente me cuestiono todo, no lo puedo evitar.
Pero  estaba escribiendo sobre la Navidad.
Siempre  se ha celebrado la Navidad.
Navidad es Nacimiento, nunca al margen de creencias religiosas que todo lo imbuyen, como imbuían a nuestros ancestros más ancestros… aquellos que comenzaron siendo nómadas y después se  asentaron , convirtiendo sus vidas en un enlace de “estaciones” regidas por las cosechas; era una sociedad agraria y ganadera que dependía de mirar al cielo, con su regalo  de lluvias y sus cadencias ;así como del sol; no es extraño por tanto que nuestro acervo cultural ese sustrato antiquísimo nos lleve una y otra vez por los mismos y felices caminos de antaño.
Ellos festejaban los solsticios, en este caso el de invierno o hiemal; era un acontecimiento cósmico que implicaba el vivificar toda la Naturaleza. 
Un  renacer con el sol; astro rey,dios arcaico venerado por la Humanidad.
Y lo hacían con gran alegría, con protagonismo de las hogueras, alrededor de las que se cantaba, se compartía alimento y bebida, cánticos …todo en una ceremonia colectiva presidida por objetos y plantas “especiales”; porque había que realizar pactos de protección con los espíritus de la Naturaleza y con los ausentes (familiares fallecidos).
El sol fuente de vida, luz y calor.
Así es.
Desde hace miles de años.
Desde luego podría ser el “cumpleaños”,el natalicio de multitud de dioses que a lo largo de culturas y sociedades diversas han recibido distintos nombres, aunque la esencia es la misma.
Nada nuevo bajo el sol que decía  el Salomón bíblico.
El  ser humano empezó siendo pagano; "pagano" viene del latín como sabéis; significa aldeano o labriego; "pagus" es un villorio o aldea; hasta que se hizo civilizado y urbanita,pero siempre dependiente de los productos del campo y de los productores para poder satisfacer las necesidades básicas de la existencia.
La institución que en Europa nos ha cohesionado y por qué no decirlo, nos ha dictado con mano férrea que hacer y cómo, incluso hasta qué pensar, hablo de  la Iglesia Católica, unida siempre con el poder temporal establecido, al que también domina; junto con su jerarquía fue sutil y buena psicóloga; se hizo  con buena parte de las voluntades de los diferentes pueblos tolerando aquellos rituales paganos, transformándolos progresivamente y entremezclándolos con los criterios de su propia Teología. 
Y esto sin aplicar demasiado la fuerza bruta, que tan cara le resultó otras veces.
Por esta razón de forma totalmente arbitraria, Jesús nace el 25 de diciembre; es una estrategia que ha dado sus frutos; aunque la Biblia o las Escrituras nada dicen al respecto.Es más hubo un tiempo ern que se consideraba herejía plantear tan siquiera fechas aproximativas.
¡Cómo son las cosas!
Jesús es la Luz del Mundo ; por eso no hay problema, Cristo es el Sol renaciente y vivificante, como lo fueron Osiris, Horus , Apolo Mitra , Dionisos/Baco etc. Hasta entre los aztecas y los incas , incluso en tribus de nativos norteamericanos la idea de un Salvador, de un Cristo era conocida , además de ritualizada.
La fecha del 25 de diciembre se instituyó en el s. IV; ya era un hecho, la fiesta del “Sol Invicto” es el natalicio de Jesús; decisión del Papa Liborio, en buena  sintonía con lo más tradicional del Imperio Romano; del que la Iglesia tomaría en préstamo muchas más cosas.
No quiero criticar  o dejar en mal lugar a la Iglesia Católica; eso ya lo hace ella  misma de forma más que aceptable, y no es mi cometido en esta reflexión tan personal que os estoy haciendo.
Precisamente por  intimar con vosotros, quiero participaros de mi forma de entender  en mi vida este RE-NACIMIENTO; pienso como muchos otros que me precedieron,que este tiempo es especial y trascendente; se refiere al nacimiento del propio “cristo” interno, es decir,  es el momento de  salir a la vida, a otros planos, el emocional, el mental y el espiritual para elevarnos a estados superiores, tales como, el bien, la alegría, la veracidad, el trabajo fructífero, el perdón y la fraternidad.
Es expansión de la energía  universal en cada uno de nosotros para mejorar nuestro medio y nuestra persona en relación con TODO lo demás.
Por eso siempre hacemos planes  de hacer esto y aquello, buenos propósitos los llamamos; pero es algo más; somos parte integrante de este planeta azul, que nos ha tocado en herencia; planeta que hemos de dejar a los que nos van a suceder, a las  generaciones venideras.
Es un llamado a considerar, en plena reflexión y con sentido común lo que queremos para este presente y para el futuro, para ser armónicos en aquellas caracteristicas y cualidades excelentes que tiene el ser humano.
El sol pareciera detener su movimiento, (sol stat) para luego volver a levantarse el 25…y nosotros con el.
Para RENACER.
¡  Feliz Solsticio, Feliz Navidad a tod@s , en la LUZ
Que rasga las tinieblas de la incultura, dea pobreza, de la enfermedad, de la injusticia, de la tiranía y la opresión globales; por un MUNDO MEJOR!
Nos toca levantar y defender la ANTORCHA, para el relevo!
¡ Salud por siempre!


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