lunes, 20 de diciembre de 2010

Aislada Teruel

Soy consciente y mucho de lo que significa el título de esta reflexión; se me puede decir que Teruel está cerca de la Comunidad Valenciana, de Cataluña; con  apertura al Mediterráneo por diversos puntos.
Así ha sido históricamente, siempre Aragón  y de forma más intensa Teruel; ha estado más vinculado a lo mediterráneo, especialmente ligado a Valencia, de ahí el dicho de muchos turolenses que decían desde el s. XVIII “vamos al Reino” en clara alusión a los viajes, comerciales  en su mayor parte, que se hacían.
Y desde fechas antiguas Teruel, lo ha tenido difícil para comunicarse por vía terrestre, los romanos utilizaron esta tierra como  paso  secundario en  el trazado de calzadas principales para ir al Sur o al Levante,  bordeando los límites provinciales; sabemos que gran parte de los trazados modernos se superponen  al sustrato romano.
La orografía de esta tierra, no ayuda, el despoblamiento, la ruralidad que caracteriza vida y formas de subsistencia de Teruel ha marcado su destino alejando la provincia y a sus habitantes de los centros geoestratégicos.
Estamos en el s. XXI, todas las provincias españolas peninsulares  están relativamente bien conectadas con el centro neurálgico que es Madrid, incluso las que tienen una cierta despoblación o dispersión de habitantes, por ejemplo Ávila; Teruel no.
No es demagogia, es la cruda realidad.
Desde mi modesta posición de activista ciudadana, he militado y luchado codo a codo con “Teruel Existe”, precisamente para sacar de este hoyo  de aislamiento y  olvido a esta provincia; es verdad que a veces se pide por pedir, pero en estos momentos no está justificado ser los únicos que no tienen una fluida conexión terrestre que es lo único que nos queda con el centro de la nación o con la periferia.
Se esgrimen cuestiones peregrinas para el olvido o ¿desidia? de quienes gobiernan (aquí da igual la ideología progresista o conservadora, Teruel es una “cenicienta”): que somos pocos  en número y cada vez más envejecidos, que los núcleos de población están muy dispersos, que hay poca industria, que el clima es extremo (les tengo que dar la razón) que la orografía hace difíciles y caros los trazados de carreteras, autovías y ferrocarril.
Somos igual de ciudadanos españoles que el resto ¿o no?
Tenemos se supone, los mismos derechos y obligaciones, pero vemos pasar el progreso y la modernización, eso si a toda velocidad, por nuestra puerta, pero  jamás se queda para producir sus efectos beneficiosos.
Como siempre y sin querer pensar mal, me doy cuenta de que hay muchos intereses creados que se traslucen en promesas incumplidas y en el enfado consabido de los turolenses, en este caso, con la pérdida de confianza en el político /os de turno.
No importamos salvo en tiempo de elecciones, doy fe como notario privilegiado en mi doble vertiente de ciudadana y militante ideológica, de un Partido que está perdiendo la aguja de marear.
El aragonés es tesonero, tozudo, dejando de lado las bromas y los mitos folklóricos sobre la idiosincrasia popular, que no hacen  gracia por trasnochados; pero es sufrido, protesta para si o para los cercanos; pero rara vez explota y menos se levanta, rebelándose contra las injusticias (será por los muchos siglos de dominación servil a los señores feudales primero y a los terratenientes, caciques y plutócratas en general que le han tocado en suerte, mala suerte, claro).
Y siempre  quedan esas promesas, que duelen cuando no se llevan a cabo, parece que va en el ser del político, prometer aquello que sabe que no va a cumplir.
Tomo de Maquiavelo (que  parece el profesor  de cabecera  sobre Ética, manejo y usos en Política general) y de “El Príncipe” una máxima que deben tener MUY PRESENTE los representantes (¿?) del sufrido pueblo que delega  en ellos sus anhelos y sus necesidades para que legislen  y ejecuten  o apliquen  las leyes A SU FAVOR, JAMÁS EN SU CONTRA:
Esta perla dice así más o menos:

"De qué modo han de guardar los príncipes la palabra dada"

“Cuán loable es en un príncipe mantener la palabra dada y comportarse con integridad y no con astucia, todo el mundo lo sabe. Sin embargo, la experiencia muestra en nuestro tiempo que quienes han hecho grandes cosas han sido los príncipes que han tenido pocos miramientos hacia sus propias promesas y que han sabido burlar con astucia el ingenio de los hombres. Al final han superado a quienes se han fundado en la lealtad.”

Dicho en lenguaje llano y coloquial, el político, sólo debe mantener su palabra cuando conviene a sus propósitos, pero debe hacer todo lo posible  (y las más veces lo imposible ,digo yo) para mantener la ilusión de que  la cumple.
Y en eso estamos; pero ya hasta la coronilla y los socialistas de verdad nos sonrojamos ante tantas alabanzas inútiles y vacías de nuestros propios dirigentes que se echan flores e inciensos; pero tan pocas o nulas soluciones efectivas a la problemática; por eso digo que hemos perdido el norte, aunque ya no sé si alguna vez lo han tenido.
Yo no pido para mi provincia gollerías, no pido un AVE por  pedir, disiento de muchos compañeros de “Teruel existe” en este punto; sabiendo que se encarecerá todo y que económicamente no compensaría a ADIF ni a los usuarios  y/o instituciones  que tuvieran que pagar el servicio , además nos privaría de los  magros servicios  ferroviarios que existen a día de hoy; pero si puedo pedir una conexión de velocidad alta y unos  servicios de cercanías acordes a los tiempos que vivimos y a las necesidades de la provincia; ¿y por carretera?, ahí ya es el acabose, se han realizado multitud de  estudios que han costado un dineral, para que se traduzcan en nada, en humo.
No sabemos que está pasando, solo sabemos o intuimos que estamos aislados, ajenos y encima olvidados; tenemos tiempos y velocidades más propios del s. XIX que del XXI; y nuestra situación sin clarificar.
No hay valentía para definir desde la política lo que está ocurriendo y mientras tanto nos “callan” como a niños molestos con cualquier “chuchería” que luego no nos dan o nos dan a medias.
Parafraseando a Cicerón en sus Catilinarias
“¿Hasta cuando… abusarán de nuestra paciencia?”.