viernes, 23 de abril de 2010

San Jorge, hoy


San Jorge. Obra de mi buen amigo y magnífico pintor Natalio Bayo.

Hoy estamos de fiesta, día grande, no es solo la efemérides y recordatorio de la muerte de este Patrono tan particular, sino el día de la Comunidad Aragonesa; declarado por LEY 1/1984, de 16 de abril, por la que se declara "Día de Aragón" el 23 de abril, tradicional conmemoración de San Jorge.
“definitivamente ratificado el tradicional sentido popular de la fiesta, que debe ser expresivo símbolo de la identidad histórica de Aragón al mismo tiempo que de la unidad de los aragoneses.
La sensibilidad de las Cortes de Aragón en pro de la conservación y fomento de los símbolos propios de la singular identidad histórica aragonesa, aconseja su consolidación con rango de Ley.”
Hasta aquí el espíritu de la Ley actual y del sentir ciudadano, se retomaba así una antigua tradición que se remonta a los siglos de la Reconquista, cuando la Monarquía aragonesa y los ejércitos del Reino adoptaron al Señor San Jorge como su Patrono.
Ya en 1461, las Cortes de Aragón reunidas en Calatayud declaran festivo este día,en esto, seguro, todos de acuerdo.

No estaba muy animada a escribir, pero los acontecimientos últimos que estoy viviendo con compañeros y amig@s, lamentablemente hoy "ex" compañeros o degradados a simpatizantes por obra y gracia (mala gracia, desde luego) de expedientes abiertos sin ton ni son y al calor de algunos desahogados "caines" a los que estorban y que por lo que sea o como sea han tenido la habilidad para encumbrarse a puestos donde parten y reparten y lo hacen mal,claro está,donde se llevan "la parte del león" ;junto a la amable y sutil persuasión de mi buena amiga María Gorbe, me han terminado de "resucitar" , como si de una nueva Lázaro se tratase, de la tumba fría y dolorosa de mi inacción.estaba reflexionando, dándole vueltas a como enfocar la parte lúdica de este día grande para los aragoneses con la parte práctica y adaptable que me sugiere este personaje de la efemérides.

Espero haberlo logrado; como sentido y debido homenaje a mis camaradas a los que un expediente o una degradación no les va a impedir seguir siendo mis "camaradas", ni mis amig@s, ni mucho menos socialista@s de verdad.El carnet no hace al militante, le da status, pero hoy en día me asquea lo poco que eso vale y en la poca estima que se le tiene.

He escrito más arriba que San Jorge es “particular”, con todos los respetos que merece él y los que le veneran, es un santo que existió;historiográficamente probado por las fuentes mas antiguas, “las Actas griegas”, el «texto normal» aceptado por la Iglesia, San Jorge de Capadocia nació en Sebastopolis, Armenia (antigua región de Capadocia, en el Asia Menor, hoy Turquía), durante el reinado del emperador romano Aurelia no (270-275 de nuestra era) Cuando estalló la gran persecución contra los cristianos, en el año 302, distribuyó su riqueza entre los pobres y declaró su fe ante el emperador. Al negarse a sacrificar a los dioses paganos fue torturado y condenado a muerte.
Su martirio, probablemente, tuvo lugar en el año 303, época de Diocleciano, en Diospolis, Lydda, Palestina (actual Lod, Israel).

Su desconocida biografía fue objeto de figuraciones legendarias que lo presentan como el ideal de caballero cristiano, héroe de la fe, un gran soldado que obró milagros y logró multitud de conversiones, entre ellas las de la propia emperatriz Alejandra. Las más increíbles hazañas se vincularon a su persona.
Algunos portentos de los que se le hizo protagonista se remontaban a mitos muy antiguos. Aquí viene su particularidad,lo que le hace único como ejemplo, lo que le ha mantenido a lo largo de los siglos en la mente, en el corazón y en la pluma de muchos.
No lo niego, para mi es una figura real y mítica a la vez, que me fascina; no soy aragonesa de nacimiento pero si de adopción, me siento una más y peleo por todo lo que Aragón es y debe ser, lo que significa para mi y para tantos como yo, especialmente para aquellos que nacieron en esta tierra y la sienten , la viven y a los que de seguro les “duele” como a mi.

Su nombre ya tiene un arraigo vinculado a la tierra nutricia, Georgios, “el que trabaja la tierra”, "el campesino" ; la tierra madre a la que a veces por arisca y dura cuesta arrancarle el sustento, fruto del sudor y del esfuerzo soberano que nos permiten existir, esta tierra aragonesa es así, como lo es la Capadocia donde vivió el Jorge histórico, tierras misteriosas, llenas de cuevas y de secretos, tierras que dependen de la lluvia y del agua , bien preciado y escaso, que se escapa por las grietas como el líquido de la vida de un cuerpo desangrado.

Me parece muy curioso también destacar que Georgos, posiblemente, sería una divinidad civilizadora adorada por los íberos. Algunos autores afirman incluso que podría ser el dios principal del panteón íbero. Se representaría como hombre arando (vasos de Azaila y Alcorisa .Poblaciones turolenses con gran riqueza arqueológica evidente ,en lo que se refiere a lo íbero.
No lo perdamos de vista.
A fines del primer milenio, al parecer, se forjó la leyenda de su combate con un terrible dragón para liberar a una bella doncella. Este santo, llamado «el megalomártir» (el gran mártir), fue venerado desde el siglo IV. Su devoción fue inicialmente asiática. Su culto se extendió rápidamente por Oriente Medio y más tarde por todo el occidente cristiano. Durante los siglos XII y XIII, gracias a las cruzadas y a determinadas Ordenes Militares como los Templarios, se hizo extraordinariamente popular; Fue el mismo Santiago de la Vorágine que en su obra "La Leyenda dorada" difundió el martirio de San Jorge y su historia.

Me interesa profundizar en la leyenda del combate con el dragón, porque a fuer de ser mítico esconde las grandes verdades y las grandes luchas de la Humanidad representadas en la imagen de un soldado caballeresco en el sentir medieval del término, que con sus armas, que bien pueden ser las nuestras como simples mortales, vence en combate desigual a la bestia, al mal, a todo aquello que constituye el lado oscuro nuestro y de esta sociedad que hemos forjado; esa es su grandeza: atemporal, universal, válida para todos como moraleja de cuento que más de uno y mas de dos deberíamos repasar y masticar en silencio y con cuidado para aplicarnos, para no ser “avestruces” y escondernos detrás de una aparente normalidad que terminara engulléndonos con su mediocre devenir…
Hay que despertar, sacudirnos la galbana, empuñar el escudo y la lanza que cada uno tenga para sí y arrostrar el enfrentamiento personal, particular y en grupo contra lo que sobra en nuestra sociedad, contra lo que es basura, contra lo que enturbia la convivencia y la corrompe, lo que devalúa y lo que somete.
Para mi es un santo laico, sus valores son éticos: la valentía, la voluntad, el “padecer con”, la grandeza de corazón, el no resistir lo malo de forma impávida sino tomar acción, la constancia, su libertad a la hora de escoger entre el sacrificio y una situación indeseable e insostenible, su fe; pero no esa fe religiosa que también y de forma evidente mostró, sino esa otra fe que es la certeza de obrar en consecuencia con sus pensamientos y su corazón, se podría definir como una base ideológica que le mueve a luchar contra la injusticia, la degradación y lucha para VENCER, aunque caiga en el intento; su humildad pues no quiso ningún reconocimiento por hacer lo que era un imperativo categórico para él.
Me recuerda , extrapolando, de forma vívida la vida y los hechos de muchos dirigentes socialistas y de izquierdas, hombres y mujeres que se sembraron para hacer una sociedad mejor, que no fueron cobardes, ni egoístas, no lo son muchos ejemplos de vida actuales, de hoy en día, que no pueden callar , que no pueden reblar, no dan un paso atrás, hermosa palabra aragonesa, que sienten la rasmia ,otra palabra de la tierra ,la rabia que nos levanta como un resorte contra lo que vemos y sentimos como un latigazo de injusticia y de maldad no solo en nuestra vida sino en la de nuestros cercanos o lejanos; esta forma de ser que parece gloriosa a unos y de perturbados a otros es la forma de ser que tiene todo buen socialista, todo buen hombre o mujer , en el sentido machadiano, de izquierdas que no vive apesebrado, ni apegado a unas prebendas a costa de su dignidad. Muchos dirán que soy una romántica, cuando no me tachen de loca o de utópica que para “los novísimos” integrantes de la moderna “izquierda” viene a ser lo mismo; que vivo en las nubes y que esto es el siglo XXI y una España integrada en la globalidad… bien, perfecto, pero hay cosas , elementos básicos con los que se construyó el edificio de la izquierda que no son perecederos, no tienen fecha de caducidad, que siempre nos distinguieron , que nos dieron la excelencia y el liderazgo, que no deben morir porque si mueren olvidados moriremos nosotros también; bien es verdad que el socialismo ha ido adaptándose a los nuevos tiempos, lo superado , lo que ya no cuadraba porque la sociedad ha ido en progreso, eso se dejó atrás, como se dejan atrás las ropas de niño pequeño que no le cuadran a un adolescente; eso es inteligencia, adaptarse , pero sin perder la esencia, lo que nos distingue… Virtudes y modos de ser y hacer como la justicia social, la empatía, la simpatía y el padecer con, la honorabilidad y la honradez, la solidaridad, la búsqueda del equilibrio social por un reparto justo de la riqueza y de las oportunidades… no quiero cansaros.
Otro tanto deberían hacer otras instituciones y entidades mundiales que no se han puesto al día con la sociedad de la que viven y en la que viven, hablo de la Iglesia Católica y de otras Iglesias protestantes, sin ir más lejos, hablo de modos de Gobierno, que viven dando la espalda a los pueblos a los que someten, hablo de clases dirigentes en lo monetario que viven de espaldas a lo que no sea mas que ganancia en aumento y a como de lugar.

Jorge fue un espejo para los hombres elevados, los virtuosos de alma, mente y cuerpo, los caballeros que buscaban la excelencia en la Edad Media, constituía el molde que deseban calzarse practicando modos de ser excelsos para una sociedad que nos parece bárbara a los ojos de hoy pero que tenía la mira puesta más arriba y más allá de esta tierra y de este entorno que pisamos.

Jorge hoy día debería servirnos de marco a la reflexión y a la disyuntiva, que como antaño , como siempre nos vamos a encontrar , debemos elegir bien, porque estamos construyendo para el futuro; todos de alguna manera estamos llamados y abocados a ser “caballeros”, no solamente para salvar “princesas”, que tal vez, como en la leyenda se nos narra, si no para ayudar, transformar y por que no "salvar" a personas, al medio ,a la sociedad, a quienes pueden estar en situación complicada y difícil, quienes están sufriendo ; en nuestra condición de hombres y mujeres de izquierdas no podemos dejar caer los brazos y retirarnos discretamente.

El dragón simboliza el mal de nuestro mundo: pobreza, insolidaridad, hipocresía, capitalismo salvaje, corrupción, falta de libertades, indefensión, incultura, fanatismo etc. en sus múltiples y variadas formas.

Yo a día de hoy, me siento san Jorge, soy Jorge y no quiero más tolerancia contra lo que ensucia, divide y enturbia mi sociedad y mi medio; mi lanza en estos momentos es mi voz a través de la palabra escrita, mi escudo es mi ideología y mi armadura es mi integridad de pensamiento y de acción , mi coherencia con lo que soy, socialista hasta que diga adiós a este mundo, no quiero callar este torrente , no quiero parar mi “rabia”, siempre estaré del lado del que necesite un brazo para ayudarle a levantar y después un camarada para recorrer el camino, quiero compartir lo que tengo y lo que soy con mi semejante, sea quien sea, hacerle llegar el mensaje de libertad y de igualdad que otros me hicieron llegar a mi…
La caballería no es cosa de varones, ni mucho menos cosa del pasado
Por un Aragón mejor ¡Vivan tod@s los “san Jorge” de esta tierra!