martes, 17 de agosto de 2010

Medio pan y un libro.



Queridos amig@s, han sido días de no escribir, de no compartir con vosotr@s, mi silencio tiene que ver con la salud y en como mantenerla aunque sea al "ralentí" como un motor que se está revisando.
Han pasado muchas cosas, muchos eventos, situaciones y despropósitos que por mi situación personal y fisica he tenido que dejar correr, dejar pasar; me quedaba ese resto agridulce ,tenía que decir algo, aunque fuese personal, no politico o de actualidad, no histórico o cientifico, sino que saliese de dentro, de lo más profundo.
Ha habido momentos en que he estado tentada, mejor dicho, mi mente y mi cuerpo lo pedían a gritos ,tengo que ser sincera, de lanzarme a escribir de nuevo , a compartir; este es el primer fruto, no sé cuando podré recolectar más; pues algo que estoy aprendiendo en mi peregrinaje clínico es a no hacer planes, vivir el presente, el aqui y el ahora...algo que cuesta mucho, sobre todo a mujeres y hombres de mi generación ,tratando siempre de ser previsores ,de anticiparnos especialmente a lo que mas tememos: la carestia, la escasez sea cual sea, las "vacas flacas", a no cumplir con "las responsabilidades"...En cierto modo es una batalla perdida porque no podemos abarcar todo, ni tapar todos los agujeros, ni ser la salsa de todas las viandas, eso es frustrante, genera ansiedad ,justamente lo que debemos y en mi caso es un imperativo categórico, evitar.
Para matar mi ansiedad malsana, cubrir los espacios de las terapias o las esperas tantas veces tediosas y dolorosas como entreactos de tragedia, uso un arma maravillosa, que nunca ponderaré lo bastante: la LECTURA, los libros, ya en letra imppresa ,ya en grabación o más recientemente en tinta electrónica,pues no puedo sostener los volúmenes en mis manos perjudicadas, AHORA SON MI MEJOR MEDICINA,PERO EN OTRO TIEMPO FUERON ALIMENTO PARA MI HAMBRE DE SABER Y DE CONOCER,me guiaron por el conocimiento, me abrieron la mente a otros mundos y a otras posiciones que me han llevado a ser lo que soy, a defender determinados ideales, determinada forma de pensar, de hacer...Precisamente una amiga mía que ama los libros y a los autores con tanta pasión como muchos de nosotros, comentaba lo poco que leen algunos de nuestros jóvenes y de lo que empobrece no solo su intelecto sino su vida y por ende un futuro que deben construir y habitar; tristemente constato que no solo parte de la juventud, muchos mayores, especialmente ancianos, vegetan , tristes y lánguidos ante una televisión, mirando sin ver, escuchando sin oir...todo eso es consecuencia del tiempo que vivieron, en el que la lectura no era lo primordial, ni lo secundario,porque no tuvieron formacion,porque tenían apremios más perentorios como subsistir, porque el régimen dictatorial bajo el cual vivieron, vivimos, cierto es, no les animaba , no les dejaba ser completos como seres humanos, oí decir a Carrero Blanco, no sé si en un discurso o en uno de sus escritos que al pueblo, a los obreros había que tenerlos siempre en zapatillas y en su lugar, ahí abajo... a mi aquello me hizo reflexionar y comparar con la república, con sus esfuerzos sobre todo de los docentes, de aquellos maestros abnegados de los que nunca se cantarán suficientes alabanzas y homenajes por su labor, de aquellos que enseñaban con su ejemplo y no solo con su ciencia a ser, a conocer, a aprehender, a expandir la mente...que poderosa arma la de aquellos docentes, que convertían tabulas rasas en campos abonados para recibir la semilla del saber que habría de servir para la vida, que vivir no era solo almacenar conocimiento ,huero, ¡ay aquella lista de los reyes godos! ¡ay aquellas letanías en latín!...aquella sabiduría era práctica, aplicable para el oficiomanual,pero también para el disfrute del ocio bien aprovechado, del que forja carácteres, como queria don Pablo Iglesias.
¡Cultura para todos , trabajo y pan!
Mi buena amiga, que es argentina, que sabe de carencias y de mordazas, de dictaduras..quiere ser positiva y me ha enviado este artículo o locución de un literato admirado universalmente, al que la brutalidad y el sinsentido nos arrebató joven, no solo en edad, sino en producción literaria; pero ahí está como una herencia inmarchitable, una corona de laureles sempiternos como pensaban los griegos a los que debemos parte de nuestro ser y hacer cultural.
Espero que os haga meditar profundamente, como a mi, en medio de este mundo turbulento,inestable y en crisis , ya estructural ya coyuntural... preparar a traves de los planes educativos a la infancia y a la juventud como lectores ávidos y críticos será dotarles de lanchas salvavidas en los posibles "Titanics" que se avecinen.
Os dejo con la palabra de Federico García Lorca:

MEDIO PAN Y UN LIBRO:
Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano
porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene
ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky,
padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate
el pueblo lleno de fe, pero falto de luz. "