domingo, 25 de octubre de 2009

OROPESA DEL MAR , TORRE VIGIA DEL LITORAL MEDITERRANEO:



Desde que me encuentro en Oropesa del Mar, me he dedicado no solo a recibir los salutiferos cuidados y beneficios de las aguas del mar y del Balneario, sino a indagar en su historia, sobre todo la más antigua que es la que me apasiona, aunque existen repercusiones en la actual.
No visitaba la población desde que era niña, Oropesa ha cambiado mucho, si la población que vive aqui todo el año , censada en el 2008, es de 11.245 habitantes; en los veranos recibe el triple o el cuadruple de esta.Contribuye a que es un lugar privilegiado por sus muchos dias de sol, una temperatura y humedad constantes muy atractivas, casi como las Islas Canarias salvando las distancias y las circunstancias.

Su paisaje es idilico, me recuerda lo mas esencial del litoral del Mare Nostrum: excelentes playas y pequeñas calas naturales y senderos cercanos a la Sierra de Oropesa, se puede disfrutar del panorama de los campos de naranjos en un primer plano, enmarcados por el mar. En la sierra se encuentran parajes naturales que contrastan con el paisaje marino. Igualmente en el Monte del Bobalar, que cae sobre el mar .Entre la sierra y el litoral se abren franjas de tierras cultivadas ocupadas por naranjos y hortalizas. En las zonas de secano abunda el almendro, el olivo y la vid, cuyas uvas se utilizan para elaborar el conocido vino moscatel.
Cuando digo que Oropesa ha cambiado mucho, tal vez demasiado, no digo que lo haya hecho de forma ordenada ni equilibrada, desde la autovía que nos trae lo primero que asalta a nuestros ojos es el ladrillo y el cemento, que se desborda por todo hasta casi tocar las orillas del mar.
Entiendaseme bien, el progreso es necesario para estas magnificas localidades y sus habitantes, pero con planificación, porque el desorden de las construcciones actuales , sus excesivas alturas y el apiñamiento, amen de la especulacion de los terrenos no es de recibo.Evolución y calidad de vida , respeto al entorno privilegiado deberian haber sido las pautas que los regidores de este municipio castellonense tuvieran en mente; no ha sido asi; pero al menos en el futuro habria que pensar en poner al frente de la Alcaldia orpesina a politicos con ideas muy claras , respetuosos con las leyes españolas y europeas y sobre todo comprometidos de verdad con la economia sostenible y con esta tierra tan feraz y generosa, sin olvidar a sus gentes y a los visitantes .
El pueblo y su meollo sigue siendo pequeño, encantador y con el embrujo de los pueblos tendidos a la vera del mar desde tiempo inmemorial.A su alrededor han proliferado construcciones y calles sin tino ni camino, dar servicio a esa eclosión de personas y habitaculos parece cosa de titanes, a fe que lo es.
Mi guía en la Oropesa de hoy, es concejal del Ayuntamiento, mujer progresista y luchadora donde las haya y con las ideas muy claras, me ha ido desgranando sus preocupaciones y los retos a los que se enfrenta esta población que vive como tantas otras, la dicotomía modernidad y antigüedad; evolucionar sin destrozar o destruir , tener una localidad amplia como el cabo en el que esta situada que abraza a todos los que vienen a mejorar y aportar con su trabajo, con sus ideas y con su afán para hacer mas grande si cabe no solo a Oropesa sino a las localidades aledañas.Es necesario que los jóvenes tengan trabajo, que haya ilusión en emprender nuevos negocios y sobre todo ayudas; se necesita que la población este preparada y versátil, que los que están ya jubilados y aquellos que precisen por su dependencia de detrminados servicios los tengan y se sientan acogidos y cuidados; no todo es ladrillo y construcción, debe de haber innovación para que la vida de los pueblos y ciudades sea más dinámica, no todo debe ser turismo de playa y de fin de semana, que está muy bien, pero no parece suficiente: El Pais Valenciano es muy rico en tantos y tantos aspectos antropológicos y culturales que desborda, ya sean modernas y antiguas tradiciones, gastronomía, música y un largo etcetera, debería y he echado de menos este tipo de manifestaciones en las fiestas del pueblo, dedicadas a la Virgen de la Paciencia; como he echado en falta que los principales monumentos de la localidad estén sin ponerlos en valor.
No solo hay que venir , disfrutar y marchar de aqui sin más, sino "enganchar" al visitante, fidelizarle...Todas estas inquietudes y más tiene mi buena y querida amiga, ella ama Oropesa y la respira, no es una recién llegada y es una excelente gestora...Si los orpesinos son tan inteligentes como yo pienso que son, tomarán buena cuenta de ello en las próximas elecciones para lustrar el nombre de esta hermosa localidad y ser el faro, o la torre vigia al que puedan acogerse otros pueblos circundantes.

Precisamente y habiendo leido acerca del edificio más simbólico de Oropesa, al menos para mi, que es la Torre del Rey he traido esta reflexión vivida en primera persona de la mano de Rosa y de algunos habitantes, hospitalarios y gentiles, con los que he tenido el placer de conversar.Esto es impagable, y en estas poblaciones es un júbilo y un privilegio poder "enganchar la hebra" como decimos en Madrid, con los paisanos del lugar, y los que sin serlo de nacimiento lo son de pleno derecho porque quieren al lugar donde viven.


>Esta Torre del Rey es una construcción maciza, situada en el Cabo de Oropesa, en la llamada Punta de les Llances, junto al faro; un lugar privilegiado desde luego. Hay que conocer la historia del lugar,con su situación estratégica, que la convirtió en foco de atracción de muchas culturas.
Existen vestigios del paleolítico e íberos.Antes de la conquista, en 1149, fue entregada en donación a la Orden de San Juan del Hospital. En 1233, Jaime I de Aragón conquistó su castillo que corona la parte alta de la población. En 1259 pasó a manos de Fernando Pérez de Pina, en cuya familia se mantiene hasta que .en 1296 pasa a pertenecer a Berenguer Dalmau, de quien la hereda su hijo Guillem. Hacia 1330 pasó a Guillem Jàver, y en 1350 era su señor Pere de Tous, permaneciendo en esta familia hasta finales del siglo XV.
En 1497 fue comprada por Joan de Cervelló y la heredaron sus hijos. En 1589, se le concedió carta puebla para mejorar la situación de los vecinos, y otra nueva en 1609. En 1654, Felipe IV crea el título de conde de Gerard de Cervelló, título que obtuvo grandeza de España en 1727. Por matrimonio, pasó en 1821 a los condes de
Fernán-Núñez. En esta población, durante la guerra de las Germanías, fue derrotado el ejército de Estellés a manos del duque de Segorbe. En octubre de 1811 mantuvo una fuerte resistencia contra la conquista del lugar por el ejército francés del Mariscal Suchet, siendo destruido el castillo en el curso de dicho ataque.
La Población , fue lugar de frecuentes ataques de piratas berberiscos; por esto en el siglo XVI se construyó la Torre del Rey con objeto de vigilar la costa. Precisamente la patrona de la Villa, La Virgen de la Paciencia tiene mucho que ver con estas incursiones de piratas de Argel.El torreón del Rey fue construido, sobre otra torre anterior del siglo XV, por Fernando de Antequera para mejorar las defensas costeras, culminando su construcción en el siglo XVI. Aparte de la defensa de la costa contra los ataques berberiscos, se aprovecho también de forma muy activa y prominente en la resistencia contra las tropas invasoras francesas.útil como vemos, hasta principios del siglo XIX,como puesto de los Carabineros, es un ejemplo de ello, además de vestigio patrimonial. bajo los auspicios de la Diputación Provincial de Castellón.
El torreón constituye un excepcional ejemplo de la arquitectura militar de la época renacentista. Su planta es cuadrada, y posee dos garitas opuestas en la planta alta y dos casamatas en la baja, cubriendo todo el horizonte. En su interior, el espacio se divide en tres pisos.Ha sido restaurado con bastante acierto y luce opulento para darnos una idea de lo que fue antaño, simil de lo que puede ser hoy día Oropesa en conjunto y parte de su relevancia en lo histórico, se engarza con la importancia del entorno paisajístico que tiene. Por eso es obligado proteger su valor histórico dándole el uso apropiado como poderoso reclamo y atractivo turistico y cultural, ponerlo en valor, como dicen los técnicos.

Debo agradecer a quienes han recopilado de forma fehaciente lo necesario para conocer mejor historia y vestigios, los historiadores Francisco Sevillano Colom y José María Doñate Sebastiá por sus investigaciones sobre la villa de Oropesa . Del mismo modo a Vicente Forcada Martí por su obra editada en 1988 llamada “La Torre del Rei” que hace un fantástico recorrido por la existencia de esta construcción tan curiosa y peculiar. y a la Sociedad Oropesina de Cultura el haberme acercado a un tema hermoso y apasionante .


Fue el pirata berberisco Barbarroja, el terror del Mediterráneo, según nos relata el cronista Balbás:
"desembarcó en Orpesa y se apoderó del fortín de la villa el 7 de junio de 1534". Por ello, en el Discurso sobre la Fortificación y Defensa del Regne de Valencia de 1563 realizado por el Maestro del Reino y de Juan Baptista Antoneli ya se expone la necesidad de la protección: "Orpesa se ha poner en orden como Altea siendo que por la navegación de gran provecho y que al mismo tiempo es de gran provecho y lugar de guardar naves que se amparan en búsqueda de refugio, así como ser un punto de referencia entre Castelló y Peñíscola". Por ello ordena "la provisión de guardias vigías así como artillería y municiones".
El nuevo barón de Orpesa, Pere Cervelló, hijo del constructor de la fortificación, Joan, la vendió a Felipe II en 1569; año en que el rey envió a sus oficiales a tomar posesión de la torre, que pasa a denominarse del Rey.
Su construcción en el cabo de Orpesa, se debe a la posición privilegiada para visualizar el resto de torres de vigía y poblaciones de la Ribera de Cabanes, Alcossebre y Peñíscola por el norte y al sur el Grao de Castelló y Almassora, así como las torres Colomera y la Corda. Esta ubicación obedece a que el cabo, con sus muchas calas era un lugar idóneo por esconder las naves corsarias que atacaban los barcos en su paso por la zona.
La piratería era un gran problema del siglo XV, pero los reyes españoles no se limitaban a desplegar una estrategia defensiva. Las operaciones en el litoral norteafricano, que culminaran con la conquista de Túnez y ataque de Argel por Carlos V, incluso la misma Batalla de Lepanto con don Juan de Austria, fueron los principales y más grandes esfuerzos por combatir esta piratería.
En 1582 los Reinos de la Corona de Aragón tenían una ordenanza bastante estricta que impedía a los moriscos hacerse a la mar a navegar, pescar o hacer cualquier actividad cerca del mar, solo o en compañía, e infligir esta ordenanza conllevaba una condena a perpetuidad a galeras. Otro aspecto que regulaba esta ordenanza es que los pescadores cristianos de la repoblación no podían salir a pescar por las noches, el castigo era pagar diez libras.
Los miembros de la guardia de las torres también estaban bajo la disciplina de la ordenanza y cualquier descuido sería rigurosamente castigado. El rigor de esta ordenanza es fruto de las incursiones piratas que se sufrían en la costa. Toda precaución era poca. En la Carta Puebla otorgada en Orpesa el año 1589, ya se prevé dar seguridad contra los ataques piratas, comprometiéndose a dar una pieza de artillería por cada posición defensiva y los pobladores asumen tener todo listo.
Hay reseñas del Capitán General del Reino de Valencia, de su visita del noviembre de 1607 por ver las faltas del sistema defensivo y cómo se podía mejorar, o cómo pagar el sueldo a los vecinos de Orpesa que las defendían. Pero el poner en marcha y armar el sistema defensivo de las Torres de Vigía no pudo evitar el asalto de dos galeras berberiscas a Orpesa el 3 de octubre de 1619. El libro de defunciones de la iglesia de Orpesa guarda una reseña "la desgracia y mortandad por la cautividad desta villa que de muertos solo fueran 47 personas, aso es, menos dos que mataran a los moros, todos quemados". Las pérdidas alcanzaron a la imagen de la Virgen del Roser (Rosario) que fue destruida y desde entonces, llevada a restaurar a las Carmelitas Descalzas de Valencia, renombrada en Virgen de la Paciencia.
En 1629, para la creación de un nuevo batallón de la Milicia de Custodia del Reino de Valencia, los vecinos de Orpesa quedaran excluidos de la nueva llamada a filas ya que tenían que formar parte del destacamento de defensa costera de las Torres de Vigía.
La Ordenación de la Custodia y Guarda de la Costa Marítima del Reino de Valencia de 1627, nos pone como ejemplo la Torre del Rey: "cuando los soldados o guardas sean cuatro con el artillero, como en la fortaleza de Orpesa, la guardia de la noche será como en el capítulo precedente....".
Tras el ataque pirata de 1619, la Torre del Rey no vuelve a sufrir un agresión militar hasta la Guerra de la Independencia cuando los franceses asediaron y tomaron la fortaleza el 12 de octubre de 1811 al retirarse por mar la guarnición de 170 hombres ayudados por una nave inglesa y varias cañoneras españolas.
Dentro del catálogo de redención de cautivos de 1770, encontramos los rescates de cautivos que fueron presos en el Cabo de Orpesa, lo cual demuestra que la piratería era una práctica en las costas de Orpesa hasta finales del siglo XVII.
Las acciones de los piratas berberiscos no remitieron hasta comienzos del siglo XIX, cuando se cesaron de pagar tributos a los países berberiscos y el Imperio Británico y Francia, empezaron a realizar campañas de castigo contra la base pirata de Argel. Esta vio destruida gran parte de su flota en 1816, y en 1830 cayó ante las fuerzas francesas, que la usarían como punto de partida para crear la colonia de Argelia.
La presión internacional y la decisión del Imperio Otomano de acabar con esta práctica, llevaran al fin de la piratería Berberisca en los años siguientes.
Hoy en día, gracias a esas Torres de Vigilancia y en recuerdo de los ataques piratas aun pervive un dicho popular que se originó por entonces: "No hay moros en la costa"; peculiar cuanto en nuestro mundo globalizado y tan plural.
Las torres pasarán al Cuerpo de Carabineros en 1850. La del Rey fue habitada por carabineros y sus familias, mientras que las otras quedaron sin guarnición. En 1940 Franco disolverá éste Cuerpo y lo integra dentro de la Guardia Civil que se hace cargo de su mantenimiento y conservación.


Una torre vigia como esta me sugiere que aunque los seres humanos vamos y venimos, dejando mas o menos buen o mal recuerdo en la historia y en el mundo, debemos de estar firmemente arraigados, ante los embates de los malos vientos y de las situaciones crispadas, estar firmes y vigilantes por lo que amamos y por lo que creemos,aunque muchas veces no seamos comprendidos ni alabados, el trabajo de cada dia bien hecho, el cumplir con nuestra misión es lo primordial, por eso quiero agradecerte Rosa ,que me hayas abierto los ojos a la realidad del pueblo del que formas parte, por el que luchas; pueblo que yo ya quiero como si fuera mío y por el que si merece la pena ese dejarte la piel en el Ayuntamiento dia a día.
Estoy contigo y te admiro. Siempre que evoque en la Torre del Rey, pensaré en tí y pensaré en la suerte que los Orpesinos tienen porque estas pendiente, vigilante, ahora no contra los piratas de antaño, aunque querida mia, el arte de la rapiña, el soborno, la prevaricación ,el mirar hacia otro lado de forma complice y otras tantas situaciones ilegales y amorales que siguen existiendo y dándose especialmente entre la clase politica con mas asiduidad de la deseada y esperada son variantes de lo mismo.Creo sin temor a equivocarme que no podemos prescindir de personas honestas y convencidas de lo que hacen, como no se podía hace siglos dejar el Mare Nostrum sin faros y sin vigilancia. Para mi , el monumento y tu sois como uno solo, necesarios, precisos e imponentes...para Oropesa.
Con todo cariño y respeto, este es mi sentir