sábado, 22 de octubre de 2011

PAZ ¡ al fin ¡


Jamás  pensé asistir a una situación como esta; “CESE DEFINITIVO DE  LA ACTIVIDAD ARMADA”; ETA  deja de matar,  extorsionar,  secuestrar no solo vidas y haciendas de  los ciudadanos de este país, sino  la LIBERTAD, la verdadera LIBERTAD de  su propia gente, los vascos, y  la nuestra, la del conjunto de la ciudadanía española.
Por lo que sé , mi vida , que pasa del medio siglo, ha asistido a multitud de hechos  que para mí son actualidad pero que forman parte y formarán  la Historia de nuestro país.
Siendo una jovencita asistí estupefacta, contagiada por el miedo y el estupor indignado existente a mi alrededor, a la “puesta de largo” de  ETA, a su irrupción en nuestras vidas como criminales,  amparados, disfrazados  de lucha armada contra el opresor; recogiendo, me imagino yo, el guante de la lucha antifranquista de los maquis y de los guerrilleros que en la postguerra se echaron al monte. Nada que ver  ni en los móviles, en la voluntad y en los medios.
Yo viví en primera persona, la muerte de Carrero Blanco, y lo que más me afectó fue la bomba colocada en la “Cafetería Rolando” en la calle Correo de Madrid, al lado de la vieja y temida DGS, un 13 de septiembre de 1974, justo cuando comenzaba el curso escolar y estaba repleta de personas que compraban los libros y los uniformes de sus hijos en los comercios de la zona de la Puerta del Sol, amén de los policías  que la frecuentaban por la proximidad a su trabajo,; allí íbamos a tomar café  todos los días con mi tía y con mi primo, que tenia menos de un año; aquel día nos demoramos no recuerdo  el por qué, cuando nos sorprendió el jaleo y la detonación, jamás olvidaré  aquella explosión, luego vendrían otras, recuerdo la de Hipercor en Barcelona, un día después de mi cumpleaños en el año 87, día 19 de junio; vendrían los secuestros y los tiros en la cabeza, pero lo que más impactaba eran las bombas, los lugares donde las colocaban y su potencia destructora… el bilioso sabor del miedo, la angustia de lo indiscriminado.
¿Qué querían?, ¿qué pretendían?  No era posible la negociación, ni el diálogo con Franco, ya decadente y medio anulado por la enfermedad y otras contingencias, en el poder.
Y ¿en Democracia?, aquí las cosas cambian , la Transición y  el posterior desarrollo de  nuestra incipiente andadura como demócratas ha estado surcada por cientos de muertos, y la reconversión de una ETA que nació en los Seminarios, amparada por el dinero y la comprensión de la sociedad vasca que buscaba reivindicar sus usos y maneras, su idiosincrasia y que encontraron eco  en  aquella ETA ,hoy reconvertida  en izquierda abertzale.
 No me gusta que ellos  utilicen la palabra “abertzale” como exclusiva, en monopolio, significa “patriota” y me consta que  en el País Vasco hay millones de patriotas , y mejores quizá,  no solo  ellos , puñado de sal  en la mar ; pero esto es rizar el rizo de lo incongruente.
Yo no pienso que ETA haya abandonado las armas por cansancio o por planteamiento moral; en el comunicado que han hecho nada de eso se transluce, se transluce que no les quedaba más remedio y que es una especie de rendición ante el Némesis (su destino fatal), ante el descabezamiento continuo y la presión  y represión ejercida desde el Estado, tanto español, como francés y los cuerpos de seguridad de ambos países que por fin colaboraban en el bien común de erradicar a unos delincuentes, porque eso son; aunque se nos vistan del aura romántica del luchador por la libertad de su país, son meros criminales.
Podían haber escogido la vía  de la palabra en vez de la de las armas, la negociación y el consenso,  el camino político y no la lucha armada que tanto dolor ,perplejidad y daños irreparables en vidas humana han causado.
Sabían que no podían ganar, preferían seguir enrocados de forma cobarde en las bombas, en la extorsión para financiarse, al estilo de las bandas de sicarios y narcotraficantes que no son precisamente “patriotas”, su esquema es similar.
Decía Zapatero en su discurso ante los medios, después de conocer la noticia, que  somos una sociedad que va a “tener Democracia sin ETA, pero no sin MEMORIA”; y así tiene que ser porque es lo justo, hay que recordar , no olvidar que han dejado una estela de dolor y de vacíos irreparables, que deben pagar sus crímenes con la ley y siempre bajo el amparo de ella, la sangre y las lágrimas de los muertos, cerca de 829, y de los heridos, de las familias destrozadas por su mano, no debe dejarse en la cuneta , y debe servir de reflexión para que jamás se permita ni tan siquiera el atisbo de una repetición.
A partir de aquí, sin vivir encastillados en la revancha o el dolor de las victimas que  es lógico, hay que dejar  el camino expedito a la política y al diálogo. No hay que mirar al pasado que es terrible, sino aprender de él, tenemos un presente en que hay que, parafraseando a Eduardo Madina , socializar la paz y la esperanza, ya que ellos socializaron el miedo.
Estoy con la cautela de la alegría triste de quien ha visto  muchas cosas en estos años de existencia consciente de lo que ocurría a mi alrededor; mi generación  vivió en la Dictadura  y luchó en  la transición por una democracia donde todo  aquel que  use la palabra y la política tenga cabida , en libertad y en igualdad de oportunidades, para defender sus posturas.
ETA siempre me repugnó, siempre han sido delincuentes y  han jugado muy sucio con España al igual que con  otras naciones del mundo, que no los conocían ni en superficie ni en profundidad y con los Vascos , a los que en teoría  y de forma supuesta defendían en sus intereses; menos mal que la sociedad vasca antes tan aferrada a lo suyo que no les permitía ver el atropello  y el sinsentido de esta “banda”, ha cambiado, no sé si lo que le ha hecho reflexionar y dar la espalda a ETA ha sido  el asesinato  de Miguel Angel  Blanco o el atentado estúpido ,como todos los que ha llevado a cabo ,de la T4 en Barajas.
Solo sé que les debemos mucho a todos aquellos que han hecho posible que  ETA acorralada, con la mayoría de sus miembros en la cárcel ,  y otros disintiendo de la línea dura, abiertamente, haya dicho las palabras que todos queríamos oir: “Dejamos de matar”, no le cuelgo medallas a nadie  en particular ,porque todos nosotros sabemos lo que hay y lo que hubo;  y si debemos colgársela a la Democracia y a los demócratas de nuestra nación.
Tengo un especial agradecimiento a los cuerpos de seguridad (Guardia civil, Policial nacional Ertzanza), a los concejales sean del signo político  que sean, pero sobre todo del PSOE, PP, IU etc( y antes UCD)  que han hecho un difícil trabajo , el suyo, a pie de calle a pesar del miedo y del dolor., dando la cara y la vida.
Tengo frescas en la memoria, muchas experiencias al respecto, precisamente por familiares y por conocidos que estaban destinados al País  Vasco como guardias civiles o policía nacional (antes policía armada), como concejales en pueblos  y ciudades donde o bien les llovían huevos , gestos malhadados, palabras duras y  balas, o tenían una diana en la puerta de su casa, donde sus hijos debían permanecer en el anonimato al igual que la familia para evitarles problemas y lesiones, las más duras, las del alma, la soledad y la incomprensión, la falta de libertad.
Nadie que pensara diferente a estos embrutecidos estaba a salvo, ahora debe ser diferente.
Con prudencia y cautela, claro, que no somos ingenuos pues  han sido muchos años de perpetrar brutalidades, con  la legalidad en la mano y en la mente.
Nunca fuimos como los etarras y proetarras, hemos tenido paciencia y hemos dejado trabajar a quienes competía luchar por nuestra seguridad, se ha colaborado con ellos; ahora que nadie ponga en duda  ni su trabajo, ni su esfuerzo, que no quieran dar pasos atrás ni poner palos en la rueda del proceso.
No escasean, por lo visto, los que desean más o menos abiertamente que la tregua actual no fragüe en el abandono definitivo de la violencia y en la entrega de las armas, y de esos que no escasean los hay dentro de la banda, y los hay fuera; no miro a nadie, todos quedan expuestos por sus hechos y palabras y los conocemos.
ETA está obligada ya que ha dado este paso a no desdecirse.
Lo próximo , su disolución, la entrega de las armas, integrarse en la legalidad democrática, sin "rollos", sin cuentos.
No me gusta su comunicado, pero es un paso adelante para el progreso de todos, incluso de ellos.
Ahora se abre un camino amplio, necesario es transitar por él unidos, no anclados en el pasado pero con la memoria fresca, la ley en la mano y la posibilidad de que lo que ahora es un camino sea un fin: la paz y el progreso de TODOS.
Si Bildu , o como sea que se llamen, los que  recojan el sentir de esa izquierda “independista y separatista” gana escaños en las próximas elecciones habrá que respetarlo, tendremos que acostumbrarnos a escuchar sus propuestas en un lenguaje que seguro nos chirría; a su vez ellos han de  ejercer el juego democrático con las reglas que nos hemos dado entre todos, representar a sus ciudadanos  y su programa de Partido o de coalición en buena lid.
Lo importante ahora es que ya no matarán más, no nos criminalizarán más.
Ahora es el tiempo de la palabra y no de las armas, nunca fue mejor aplicado el dicho de que la “palabra es más fuerte que la espada”.
Se acabaron los reproches, ahora hay que reconstruir, empezar a poner los cimientos, hay que arremangarse, hay que hacer acopio de las virtudes de bonhomía y de generosidad pero no a la ligera, tardarán en cerrarse heridas muy dolorosas e infectadas, hay un dirigente de Bildu que ha dicho con franqueza, que al menos 10 años deben pasar para restablecer una convivencia tranquila en el seno del P. Vasco y que todo ruede con normalidad … Ahora se podrá disentir sin que te peguen un tiro en la cabeza o te pongan una bomba lapa de forma indiscriminada, estoy con el llorado compañero Ernest Lluch que decía que gritasen, más fuerte, que hablasen alto, porque así no asesinaban… Ahora podrán hacerlo, hablar, exponer, negociar en libertad, libertad que nos secuestraron, que  torturaron y amordazaron ; pero que hoy por fin y valga la redundancia  es LIBERTAD LIBRE, más libre que nunca y eso jamás será mala noticia.
Quiero traer a colación  un libro estremecedor que todos debiéramos leer, incluso los estudiantes de los Institutos, especialmente esa juventud del País Vasco que se mueve entre dos aguas turbulentas , el Premio Dulce Chacón de Narrativa Española 2007
“Los peces de la amargura” de Fernando Aramburu: pequeños cuentos escritos de manera magistral que  describe esa realidad secreta que se oculta detrás de las palabras de los políticos y los titulares de los periódicos. Es una cuestión que nace a consecuencia de años de cobardías, de medias mentiras y verdades, de sectarismo, de amenazas, de las humillaciones a las familias de los muertos, de la frivolidad como
forma de entender el terrorismo.
"El autor donostiarra pone rostro y voz a las consecuencias de la violencia, el desconcierto, la culpa o la resignación. Una crónica que mira al futuro" comentaba el crítico de el País, Fernando Castanedo.
Hay que leerlo. Para atreverse a mirar a la calle.
Para mirar desde el presente a un futuro libre y democrático.
             ( foto copyright by RafaelTorres para Diario crítico.com)