miércoles, 9 de marzo de 2011

Mucho por hacer en pleno s. XXI por la igualdad de la mujer


Para no olvidar la razón del Día Internacional de la Mujer
Trabajadora:
"Los derechos humanos de la mujer y de la niña son parte inalienable,
integrante e indivisible de los derechos humanos universales. La plena
participación, en condiciones de igualdad, de la mujer en la vida política,
civil, económica, social y cultural en los planos nacional, regional e
internacional y la erradicación de todas las formas de discriminación
basadas en el sexo son objetivos prioritarios de la comunidad
internacional." (Declaración y Programa de Acción de Viena, parte I, párrafo
18)
Evidentemente que no somos iguales, en lo fisico es notorio, pero en lo social económico y jurídico las diferencias son mas sangrantes porque esas diferencias y abismo no los marca la Biología, sino una cultura, unas costumbres de un machismo o paternalismo trasnochado que nos lastra o nos corta las alas.
No quiero quejarme, solo quiero hacer, actuar, reunirme con mis compañeras y reivindicar que "TODAS Y TODOS TENEMOS CAPACIDADES, QUE TODAS Y TODOS PODEMOS y debemos SER LO QUE QUEREMOS ".
No os vengo a reivindicar el feminismo ,no, vengo a ejercerlo.
Ejercerlo porque hay un machismo inmerso en el tuétano de nuestra sociedad, parece que en Occidente las cosas van mejorando pero ,queda mucho en el DEBE, más que en el HABER. No hay que bajar los brazos.
¿Para cuándo una Presidenta del Gobierno por poner un jemeplo que nos interesa?, aunque se me ocurren miles.
Me parece triste que a una mujer primero se la juzgue por su belleza externa por su apariencia , aunque luego sse tengan que rendir a su conocimientos y a su profesionalidad;pero lo primero es lo primero ,siempre.

Una mujer jamás cesa de hacer , de laborar o de trabajar, asalariada o en su hogar, en multitud de faenas que hacen grandes y seguras las naciones y a sus habitantes, a los futuros hombres y mujeres , ellas mecen la cuna y administran remedios, cuidan y curan , alimentan y protegen; vivimos más, pero ¿qu´çe calidad de vida nos toca en porcentaje?, nos desgastamos más, no somos máquinas, solo seres humanos de carne y hueso que necesitan reconocimiento y respeto, cariño y dedicación.
Es verdad que pareciera que somosféminas habitantes en un mundo hecho por y para los hombres donde encajamos o no y si no encajamos la solución es tremenda, por eso hay tantas muertes muertas ,tantos hijos maltratados y tantas situaciones de desestructura familiar y personal.
Las mujeres queremos dar lo mejor de nosotras para esta sociedad que nos tocvoó vivir, creo ,pienso que igual que los hombres o asi debería ser,pues no es una compoetencia sino un trabajo en equipo.
Las mujeres con amor propio, la preparación adecuada y nuestra decisión firme de luchar por la vida somos una pieza fundamental y valiosa para la sociedad,para el mundo.
Es tiempo de abandonar viejos clichés, convenc ionalismos marcados por no se sabe muy bien quien o quienes , porque estos siglos der discriminación , de sojuzgamiento han traido décadas de lucha, muchas mujeres válidas quedaron en el camino, pero de su sangre, de sus palabras, de su actitud aparece el germen de las nuevas mujeres.-
Con educación , con interes y con medios económicos y desde la Politica se puede ir consiguiendo, se debe, lograr que la mujer esté en el mismo nivel de justicia social, de igualdad y fraternidad que corresponde al género humano al completo.
Nadie debe ser el enemigo de nadie, todos debemos mirar en la misma dirección.


A un siglo de una masacre de obreras en Estados Unidos, la mujer ha conquistado espacios importantes dentro de la sociedad pero aún sigue estigmatizada y violentada.

"Debemos saber que hubo un período, en la evolución de la especie humana, en el cual fue el matriarcado la estructura material y social de la Comunidad; es a partir de la institucionalidad de la propiedad privada en cabeza del hombre, que se inicia un período en el cual el patriarcado se establece como sustento material, social y cultural en las nuevas sociedades.
En las sociedades esclavistas, feudales y capitalistas, la mujer es relegada al oficio de reproductora en la finalidad de conservar y dar continuidad, en los hijos, al patrimonio del patriarcado y el machismo.
Con la incursión de la mujer en el mercado laboral, se libera de la opresión del marido, pero ingresa al campo de la esclavitud de la sociedad consumista capitalista moderna en la cual es ubicada en el lugar de otra mercancía; de una mercancía especial que vende el resto de mercancías del mercado mundial.
En el planeta hay diversidad de situaciones con respecto a la mujer; en los países del oriente, continentes asiático y africano, la mujer es un objeto de reproducción y esclava del hombre; las religiones orientales satanizan a la mujer a la manera de las costumbres feudales de la Europa de los siglos anteriores a los últimos que conocemos; en la Europa Feudal era la mujer el objetivo de la Inquisición y los llamados “juicios de dios”. Se le perseguía bajo la sindicación de brujería si por cualquier motivo se expresaba por fuera del dominio de los hombres, y se llevaba a la hoguera sin contemplación alguna.
En todas las religiones la mujer representa el lado “malo” de la sociedad y se le tolera siempre y cuando se someta a la reglamentación del matrimonio religioso y al oficio de la procreación. La mujer es el símbolo de la perversión del hombre en todas las religiones porque el acto sexual es contemplado como un “pecado” si no se ejecuta bajo la dirección de las jerarquías religiosas, es decir, bajo la celebración del matrimonio de naturaleza religiosa.
Con el ingreso, en las sociedades occidentales capitalistas, al espacio del trabajo, la mujer adquiere personalidad sin embargo de lo cual aún ocupa un lugar inferior en la escala de la estructura productiva; por ejemplo, sus sueldos son inferiores, en lo general, al devengado por los hombres por el mismo trabajo.
Las conquistas logradas en estos cien años últimos lo han sido con mucha sangre y sufrimiento; ha habido hombres que nos hemos solidarizado en esas luchas pero muy pocos en la realidad. En Colombia se ha legislado arbitrariamente en una norma llamada “de cuotas”, ordenando que en las entidades gubernamentales ella tenga una cuota del treinta por ciento en su composición; es decir, la mujer vale una tercera parte del hombre; e incluso así esa “cuota” muy poco se cumple.
Es en el sector social dominante en donde la mujer ha logrado mayor espacio de “libertad”; esto significa que en los sectores sociales de los trabajadores y campesinos, la mujer sigue siendo mal tratada, violentada y utilizada en diversidad de formas para sacar de ella beneficios económicos, sociales y culturales a favor de las clases privilegiadas; incluso, las campañas a favor de ella son aprovechadas para obtener ganancias electorales clientelistas.
Es fundamental que la mujer aumente su consciencia de mujer y de componente sustancial de la sociedad en igualdad con el hombre. Más aún, ella es la genitora de la Humanidad y en ese carácter debe hacer presencia permanente en el diario vivir al lado del hombre en el mismo sentido de obtener, todos, un nivel de vida superior tanto material como culturalmente.
La violencia contra la mujer es muy grave; no se ha profundizado en sus causas reales porque la actividad intelectual es patrimonio de las élites económicas y sociales. Nosotros consideramos que en una sociedad capitalista como la actual, en la que se le utiliza mercantilmente, se erotiza los sectores sociales masculinos e incluso femeninos y con ello se excita permanentemente el instinto sexual en la población en general; en esa forma, aumenta el número de sujetos que violentan a quienes más débiles y cercanos tienen. La relativa “liberación” de la mujer del dominio machista, refuerza ese machismo que conduce a ejercer violencia sobre ella al no poder seguir ejerciéndola. Es lo que vemos cuando se le agrede hasta matarla por celos.
Solo la organización de la mujer en diversidad de formas, pero fundamentalmente en asociaciones productivas colectivas puede conducirla a obtener la realización de su personalidad en los espacios sociales humanos."
Prof. Ulises Casas "Escuela Ideologíca"