lunes, 19 de diciembre de 2011

EL FASCISMO ECONÓMICO: COMENTANDO LA SITUACIÓN QUE VIVIMOS





EL FASCISMO ECONÓMICO: COMENTANDO LA SITUACIÓN QUE VIVIMOS

Es parte de un mismo todo. El fascismo político se alimenta del fascismo económico y financiero y cuando digo fascismo, se lo que estoy diciendo. Es el capitalismo a lo bestia para mantener élites y empobrecer a las clases medias y echar del sistema a los menos favorecidos. Una vez que detento todo el poder económico, puedo asumir el político, ya han nombrado gobiernos y los ministros de economía de varios Estados pertenecen al mismo círculo selecto que los nuevos Presidentes griego e italiano. El poder cultural, el fascismo de las ideas y de la religión, viene por añadidura, con apoyo  de os poderes eclesiales, el círculo se cierra. Es una lucha de clases sibilina pero cruenta, solo que los ciudadanos y los asalariados no estamos respondiendo en clave de lucha de clases, se desproletarizó previamente a los asalariados mediante el consumo y un relativo acceso a un bienestar ficticio.  La socialdemocracia, abandonó la lucha frente al capitalismo como sistema, no se opone a el sino que lo tolera y solo pretende una cara más humana, pero concilia las estrategias económicas. Lo que cuenta es el mercado y el consumo. Es lo que se ha venido en llamar el socioliberalismo, del que tanto abunda, por desgracia en nuestro Partido. Ya no hay un muro de Berlín que contenga la expansión del capitalismo y la socialdemocracia abandonó la lucha de clases. Primero se renunció a la lucha de clases, luego a los postulados marxistas, a la interpretación desde lo económico de la historia, a partir de ahí ya no importa tanto la redistribución de la riqueza, se admite cierto grado de bienestar, se abandona lo público por la bonanza, supuesta, naturalmente, de lo privado. Al final la distancia de las clases sociales se agranda, la distancia entre los que detentas los poderes económico, político, cultural y religioso es abismal con el resto de ls ciudadanía. Menos del veinte por ciento de las manos detenta más del ochenta por ciento de la riqueza. El trabajo es un bien escaso y se agravan las condiciones a límites y situaciones que estaban superadas pero que vuelven. Hace unos dos o tres años, ser mileurista era un drama, hoy es un privilegio. Así están las cosas. Y Alemania creciendo por encima de todos, seguidos de los franceses que están como hipnotizados por el payaso de Sarkozy, solo los ingleses, una vez más están viendo el problema y se oponen a ceder soberanía. La situación tiene antecedentes y connotaciones históricas.
Ahora no hay nazismo pero el fascismo actual es muy peligroso porque está encubierto y solapado. No soy ningún catastrofista ni pesimista. Creo que esta es la situación que tenemos y es muy sombría porque los ciudadanos, el pueblo de Europa, las gentes comunes, seguimos sin reaccionar. Pero vamos hacia el abismo social, económico, político y medioambiental. Ya veis que no se ha logrado nada, ahora, en el tema de las emanaciones de CO2.  Va a llegar el momento que puede darse incluso hambruna. Hay mucha gente, más de la que pensamos que ya han rebasado los umbrales de la pobreza y están fuera del sistema. Y de seguir así, acabará habiendo un estallido social que puede ser de envergadura. Por eso es importante que vuelva a haber izquierda, que nos dejáramos de soplapolleces, entre las distintas formaciones a la izquierda y llegar a un frente común, un frente popular europeo que recupere los valores de la socialdemocracia y se oponga frontalmente al capitalismo como sistema, por irracional e injusto, por la semilla del fascismo que avanza. Ojalá seamos capaces de frenarles y avanzar, de nuevo, juntos, hacia el bienestar, hacia la justicia social, a la igualdad, a la libertad, a la paz.



Cuando las cosas son tan evidentes y están contadas de esta forma tan pedagógica, yo aplaudo a mi compañero y hermano  y cierro mi boca, porque  se puede decir más alto , altísimo;pero no más claro.
Salud.