domingo, 13 de junio de 2010

Cien años de presencia socialista en el Parlamento español:10/Junio/1910




Muchos compañeros de ideología han hablado en los medios, han escrito en sus blogs acerca de esta efemérides.
Aunque pueda parecer anecdótico, no lo es, somos un Partido más que centenario, que ha marcado pautas indelebles en referente a la lucha de y por los trabajadores y los menos favorecidos de la sociedad de aquellos tiempos; se puede establecer un paralelo con la de hoy, que, aunque tecnológicamente es más avanzada, más global y abierta, sigue teniendo los mismos "fallos" y desigualdades de antaño debido al uso y abuso del capitalismo salvaje,que sigue rodando no solo por su carril, sino avasallando, arrollando, con nuevos modos de ganar más y mejor, sin tener conciencia ni consciencia del camino tomado y del coste del mismo, muy alejado de la escala "humana" de la economía sostenible.
Esta ocasión es única y excelente para reflexionar, debemos pararnos y pensar quienes somos y a donde vamos , si es que queremos ir o es que nos llevan tirandonos de las orejas y sobre todo conocer nuestro potencial; me gustaría que los compañeros de la cúpula federal tuviesen a bien hacer cursos ,charlas y seminarios sobre nuestra esencia, nuestro ser, aquello que propugnó don Pablo Iglesias y que es el substrato del que se nutre este inmenso árbol que es el socialismo español.Habrá quien se pregunté que para qué mostrar nuestro legado esencial; creo ,pienso que es necesario, hoy día se ha facilitado mucho la entrada de nuevos militantes; eso está bien, hay que crecer en número,extendernos; pero no sin conocimiento o cultura de lo que es ser socialista; uno no debería portar un carnet que no le dice o no le mueve a nada,porque no comprende,no conoce ,todo lo que está detrás.
Hemos vivido muchos cambios en estos años de permanencia en la politica española; algunos radicales porque lo exigían los tiempos, dejamos de ser marxistas para ser socialdemocrátas, dejamos que la economía de mercado estuviese en nuestra base ideológica , porque el progreso, Europa, nos llamaba y había que modernizarse, actuar de forma inteligente que en eso consiste la adaptación...y ahora echando la vista atrás vemos que no somos dueños de nosotros mismos ,ni como partido ni como nación, que "otros", los "otros" , los de siempre, nos marcan el paso a seguir en politica y en economía, encontrarnos perplejos porque un gobierno de izquierdas hace politicas conservadoras, porque los sindicatos le van a hacer a ese mismo gobierno de izquierdas una huelga general...pareciera que nadie conoce a nadie, y estamos imbuidos no solo de estupor sino de rabia contenida o explosiva, aunque nos mordamos los puños y en esta situación dificil apoyemos a este gobierno que es el gobierno de España, de esta España que está en el concierto europeo y mundial, sometida a los mismos vaivenes de los paises llamados "grandes".
Yo misma estoy llena de dudas y de contradicciones, sé quién soy ,sé a quien pertenece mi pensamiento, mi ideología y mi corazón; más bien me interrogo sobre mi posición, sobre lo que debo y no debo hacer, lo que quiero y no puedo, lo que en estos momentos complejos siento.
Ha habido quienes me han dicho que en estas condiciones no merece la pena decir que eres socialista y menos ejercer de militante, ¡falso!, les he gritado, me siento inquieta, a veces molesta ante lo que ocurre y ante las calumnias, por no decir de los errores propios y ajenos, aunque esto último es comprensible pues somos humanos;pero no una excusa para seguir golpeándonos con el mismo muro una y otra vez... Desde luego el debate, ha sido siempre un sello en la izquierda, lo añoro de verdad.


Debemos acudir al origen de todo, la fecha aquella del diez de junio de 1910, no fue cualquier cosa:
La entrada, ni más ni menos , del primer (y único diputado) de un partido socialista y obrero en el Parlamento español.Pablo Iglesias era sexagenario al ocupar su escaño, estaba solo en aquel espacio representativo ;sus camaradas del PSOE y de la UGT apoyaron en todo y se multiplicaron para ganar precisamente un lugar en el Congreso desde el que podrían hacerse oir; asi fue pues, Iglesias, habló para defender su condición de obrero y para reconocer desde las instituciones democráticas la valía de todos los trabajadores españoles..
El presupuesto de esa campaña era corto, tan solo se pudieron poner setenta carteles (había que pagar un impuesto por cada uno exhibido). Eran tiempos duros, donde el PSOE solo podía presentar candidatos en algunos distritos. Tipógrafos, zapateros, cerrajeros, toneleros,... un médico y un profesor. Jaime Vera, se encargaba de los textos propagandísticos; podría haber abierto camino a los miles de blogueros progresistas que somos.
el PSOE empezaba a irrumpir en la Historia, este hecho, del parlamentarismo democrático fue, sin duda, la marca esencial durante mucho tiempo del nuestro partido : "ser demócratas por encima de todo, ser socialistas como profundización de la democracia." (Piniella).
Desde aquel momento, los socialistas no han cesado en su presencia parlamentaria, han pasado por Las Cortes 1.551 diputados, senadores y eurodiputados, de los que han surgido cuatro presidentes de Gobierno (dos en la actual etapa democrática) y varios presidentes del Congreso y del Senado; siempre tratando de amplificar los valores de libertad, igualdad y solidaridad que forman parte , deberían, del código genético de los socialistas de todo el mundo.
Precisamente, se ha confeccionado para este evento, el libro "Las voces de Pablo Iglesias" en el que se recorre la historia del grupo parlamentario a través de una destacada colección de fotografías y de los discursos de sus diputados más destacados, como Indalecio Prieto, Largo Caballero , Julián Besteiro etc.
Un libro como homenaje a quien fue el fundador del Partido y del periódico "El Socialista", no podia ser de otra forma, pues don Pablo fue tipógrafo y editor, posiblemente no podía imaginar que los 40.899 votos que le valieron su escaño se convertirían, un siglo después, en más de 11,2 millones de papeletas.
Al comienzo del camino hubo demasiados obstáculos.
Su madre, Juana, tuvo que abandonarlo en un hospicio por falta de recursos. Allí concluyó sus estudios primarios y aprendió el oficio de tipógrafo, que le serviría para trabajar en una imprenta. Y sólo con 12 años. Luego vendría su afición a la lectura, sus primeros pasos en francés, su exploración del movimiento obrero, su contacto en España con Paul Lafargue, el yerno de Karl Marx, su primer artículo, "La guerra", que publicó La Solidaridad, el periódico de la Internacional.
Y en 1873, su ingreso en la primera organización socialista de peso, la Asociación General del Arte de Imprimir.
25 personas :16 tipógrafos, cuatro médicos, un doctor en ciencias, dos joyeros, un marmolista y un zapatero, con Iglesias al frente, fundaron el PSOE el 2 de mayo de 1879, formaron ese "núcleo duro" primigenio.
El reloj empezaba a andar.
"El ideal del Partido Socialista es la completa emancipación de la clase trabajadora".
O sea,
"la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes" El Socialista en su primer número, el 12 de marzo de 1886.
El periódico, uno de los primeros instrumentos para armar la "resistencia", la misma revolución, se convirtió en un proyecto vital para Iglesias, su director hasta su muerte. Era el único altavoz posible del socialismo en una sociedad pueblerina, apresada por el caciquismo de la Restauración. Por eso no dejó de escribir. Artículos (unos 2.000), intervenciones parlamentarias y cartas, hasta 44.000. Como recoge el Diccionario biográfico del socialismo español 1879-1939 (2010), dedicaba a la correspondencia sus "mayores esfuerzos", convencido de la necesidad de formar y convencer al pueblo con la palabra.
"Educador de muchedumbres", lo llamó González en 2000.
A los ciudadanos, decía Iglesias, hay que hablarles "apenas de sentimiento y sí mucho a la razón". Fue, para el PSOE, el pedagogo, el "hombre volcado en el conocimiento como esperanza, como instrumento de emancipación de los oprimidos", evocaba Zapatero hace unos años.
Quiero recordar que al morir ,don Pablo dejó, prueba de su bonhomía y de su conciencia de clase, su herencia exigua o enorme según la lente mental que se use, fue doble:
" Un sobre de mil pesetas para El Socialista y un último artículo, publicado horas antes de su muerte:" El proletariado vencerá".
Han pasado 115 años, y su augurio sigue incumplido. No podía imaginar las vueltas que darían el PSOE, los trabajadores, España y el mundo.
Y a pesar de los pesares, el PSOE ha sido absolutamente imprescindible para entender la historia de España durante los últimos cien años.
Nos queda muchisima tarea por hacer; todos estos avances :universalización del Estado de Bienestar, presencia de España en los principales foros internacionales, reconocimiento de nuestro país y de sus ciudadanos como uno de los más importantes del mundo, abanderado de la justicia social y de la libertad.
Como comenta Miguel González, colega historiador y compañero de ideología,
"Estamos convencidos de haber contribuido de forma decisiva a construir un país mejor. Sin embargo, no damos la espalda a la compleja situación económica internacional, que en España se manifiesta en una destrucción de empleo muy dura. Pero tenemos esperanzas muy sólidas: superamos regímenes totalitarios y ganamos la libertad. Ahora nos toca también ganar el futuro y conducir a nuestro país a las más altas cotas de bienestar. Así lo predijo en el Congreso de los Diputados en aquel lejano junio de 1910 nuestro querido Pablo Iglesias, el fundador del PSOE y de la UGT, el socialista que nos precedió a todos.

"En cuanto a la voz de Pablo Iglesias, del compañero Iglesias, o si queréis, del "Abuelo", yo prefiero escucharla en mi recuerdo o, mejor todavía, en labios de otros hombres no menos auténticos, no menos verdaderos, que aún nos hablan al corazón y a la inteligencia".
Antonio Machado

No cabe otro cierre más oportuno a este artículo; de un hombre "bueno" y comprometido a otro, dignos espejos en los que mirarnos.
Tenemos que felicitarnos
¡Salud!