domingo, 21 de agosto de 2011

Una vez más, Dios sirve de mampara y de coartada.

No quería tocar este tema sensible, pero debo hacerlo a juzgar por el tono de lo que voy leyendo, oyendo y viendo en los medios de comunicación; incluso en los públicos, especialmente en estos , acerca de la visita de Benedicto XVI para  el evento del JMJ , al que le falta la C de Católica, evidentemente ; aunque es probable que si añadían la “C” les quedase un anagrama un tanto chusco y desequilibrado.
Además menudo lema: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe".
Han utilizado Madrid, capital de España, como plataforma o puente para no perder el semillero de Latinoamérica ya que las vocaciones están a la baja y los sacerdotes y religiosos que existen no solo en España sino en la Europa Católica envejecen a ojos vista y sin posibilidades de repuesto,  savia joven que buscan desesperadamente allende el Atlántico.
 Tal vez añoren otros tiempos mejores, aquellos de “nacionalcatolicismo” después de la “Santa Cruzada” y con un Caudillo “por la gracia de Dios”, donde todo pasaba y se quedaba en sus manos, las manos de la Santa  Madre Iglesia; que madre no hay más que una, todo lo que era importante para su poder y el equivalente en bienes y dinero. Nadie puede decirme que esto no es cierto porque yo lo viví y  sigo siendo creyente, cristiana a secas sin artificios ni etiquetas, después de tantos años de ver, estudiar, reflexionar, tratar de razonar y de estrellarme contra los muros de la intolerancia, de la desgana y sobre todo de la inmovilidad.
El problema de la Iglesia es ese, el anquilosamiento, la ranciedumbre, la estructura forjada tiene muchos años pero si les ha ido bien  desde hace cientos de años ¿para que cambiarla? Es cierto que se ha maquillado, ¿blanqueado tal vez? la fachada pero sigue en su misma tesitura de la verdad única, univoca  e inmutable además de excluyente; sigue alejada de los problemas más perentorios de la humanidad y de la ciudadanía, ¿qué puede saber de la familia, de los hijos, de las diversas situaciones por las que se puede pasar alguien que es célibe y que no puede casarse por imperativo categórico papal?, ¿Quién puede inmiscuirse en la moral, en la forma de sociedad, de familia , en la política de un país de forma total y absoluta, afincándose en que es la religión que creó occidente y su cultura?, vivimos en una sociedad pluralísima, si hay que legislar y gobernar es para todos; no solo para los católicos, por eso soy partidaria del laicismo, hay que separar perfectamente unas cosas de las otras: a Dios lo que es de Dios y al César lo que es de César… está en el Evangelio; pero se les olvida convenientemente. La religión pertenece desde mi punto de vista al ámbito privado, si uno quiere hacerlo constar de forma pública tiene sus cultos y  lugares apropiados; pero  los representantes del pueblo soberano deben ser cuidadosos con esto; Cristo decía que  se conocería a sus seguidores por el “amor”, que engloba una serie magnifica de virtudes morales y éticas deseables, que me atrevería a plantear como naturales, pues en todas las religiones la base doctrinal se apoya en ellas: misericordia, verdad, perdón, paz, hacer el bien a nuestro prójimo ( el que está próximo o cercano) etc., algo que  practican muchos ateos que no creen en ningún Dios y  los agnósticos que no tienen necesidad de el, Ser buen ciudadano , ser buena persona en el sentido lato del término no es propiedad exclusiva del católico, ni su juventud es mejor que “la otra juventud” a la que se suelen referir despectivamente, como si fueran unos perdidos o unos leprosos sociales a los que hay que repudiar ya que no se les puede convencer.
No lo entiendo.
No entiendo tampoco que la cobertura mediática de la televisión pública española que pagamos todos, haya sido tan servil y tan insistente por no decir simpática y empática en exceso con esta visita un profesional tiene que ser más aséptico o al menos intentarlo; estoy a cuadros pensando en como doblan el espinazo y besan el anillo, como si estuviéramos en tiempos pretéritos en aras del protocolo (¿?), el rey y el heredero constitucionales de nuestro país, solo les faltó como en otro tiempo besar la zapatilla papal. Benedicto venía en calidad de jefe espiritual, en visita pastoral para los suyos, no en calidad de político, Jefe de Estado Vaticano, o ¿es que estoy confundida?
Me entristece y me indigna el gasto de tanta pompa y boato, para recibir y agasajar a un hombre tan solo, si  que reconozco  que es cabeza de millones de fieles; pero no por eso es el mismo Dios, ni el mismo Cristo, que seguro, si hubiera venido a esta tierra lo habría hecho de otra forma y estaría con los más necesitados y menesterosos ; pues  en sus tiempos según las Escrituras, rechazó los lujos excesivos y las exageraciones, con mayor razón ,deploraría el gasto de mas de 50 millones de euros y esta parafernalia; aunque muchos de los jóvenes peregrinos con los que hablé pensaban que es Cristo en la tierra, que  lo representa; me asusté cuando me dijeron que por Benedicto, por el Santo Padre (¿?) mataban o morían… Me dio depresión ver tanta energía, tanto valor de estos jóvenes mal empleado  y mal dirigido desde luego; un pensamiento único una sola manera de proceder, el muro de siempre, cada vez mas alto y mas sólido, solo que esta juventud es una juventud del Opus, de colegios religiosos privados o concertados y de familias con posibles, aunque unas más que otras, juventud atildada, educada pero que no tiene capacidad de pensar por si, porque les han cerrado puertas a otros caminos del conocimiento y de la razón, porque Benedicto y la Iglesia Católica  odian el librepensamiento que desata nudos que atan y esclavizan , deploran “el relativismo”(¿?) ,la ciencia  sin límites…¿repudian la libertad porque no la pueden manejar ya que son alternativas que se abren como un abanico ,difícil de gestionar de manera simplista y maniquea: bueno, malo, negro, blanco?
En verdad lo que parece es que no quieren perder el poder que tuvieron en otro tiempo y que ahora en nombre de Dios tratan de ejercer presionando como pueden y como les dejan para que no se olvide quienes son y lo que han sido. Eso también lo achaco a los políticos que supuestamente nos representan sean de derechas o de izquierdas, España es aconfesional y hasta que no se instale completamente  el laicismo  que está implícito, vamos a seguir teniendo problemas, no se puede primar a una religión sobre las otras de la misma manera que no se puede hacer distingos entre ciudadanos porque sean de una raza  diferente a la caucásica , de religión diferente o con otra orientación sexual, eso seria anticonstitucional iría contra la base del Estado de Derecho que tenemos.
La religión debe permanecer en el ámbito privado aunque sus efectos debieran sentirse en lo público y en toda la sociedad, en todos los campos de la misma, sobre todo con las buenas prácticas y los valores positivos.
Hay que ser ecuánimes, aun reconociendo los valores cristianos de Europa, de España, no son los únicos que han cimentado nuestra civilización y nuestra cultura, somos un crisol, porque todo es relativo y no existe la pureza ni la supremacía  de unos sobre otros.
Se nos olvida que Cristo era judío, y que no vino a crear ninguna nueva religión sino un mensaje, una palabra  que trajera un cambio en la mentalidad y en la forma de ser: paz, alegría y sanidad  al género humano, empezando por su medio, es decir por los suyos. Espero, tal vez soy muy optimista, que alguien tan versado en teología y que escribió un magnifico libro sobre Jesucristo como es el caso del cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI, no se olvide  de lo que sabe y que aplique ese mensaje, olvidándose del poder y de las sucias alcantarillas que lo surten, porque quien beba de esas aguas puede envenenarse o cuanto menos enfermar.
Vivimos en el s. XXI, no hay que dejarse engañar  o ponerse anteojeras, la   antañona proclama de León XIII , subrayando que “no hay potestad sin Dios” entra – sin duda y a los hechos históricos y recientes me remito- en el disco duro de los Papas.  Tienen nostalgia del inmenso poder político y material  que han tenido y que siguen teniendo aunque sea de más baja intensidad.
Parafraseando a Enric Sopena, “Para muchos jerarcas eclesiásticos, Dios sólo les sirve de coartada. Lo que más les mueve es el poder. Por supuesto, conservador.”
Por eso no representan a toda la sociedad, no a todos los creyentes cristianos que no se reconocen en esta degenerada estructura de poder.
Otros caminos y derroteros son posibles, pero siempre desde el laicismo y la tolerancia.
Uno no debe gritar o discutir, tratar  de convencer a quien no quiere ser convencido y prefiero revolcarse en la oscuridad apagando la luz de la razón y del conocimiento, yo lo resumiría en  unas cuantas acciones: abrirse, informarse de forma plural, razonar y elegir libremente.
Dejo a vuestra con sideración leer un  artículo interesante de Coral Bravo : "Religión y sinrazón", espero os sea dilucidador :